
"No es una retractación": Alcalde de Punta Arenas rechaza aclaración argentina por soberanía del Estrecho.
El Gobierno de Argentina intentó bajar la tensión diplomática con Chile al desmarcarse oficialmente de las polémicas declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea, el brigadier general Gustavo Javier Valverde.
Desde la Casa Rosada enfatizaron que los tratados sobre el Estrecho de Magallanes "rigen plenamente" y tienen carácter "definitivo". Sin embargo, la aclaración resultó insuficiente para las autoridades de la región afectada.
Claudio Radonich, alcalde de Punta Arenas, lideró los cuestionamientos de la jornada al exigir explicaciones sobre las medidas disciplinarias internas adoptadas contra los uniformados involucrados. La molestia de Radonich no solo apunta a Valverde, sino también al jefe del Servicio de Hidrografía Naval argentino, contraalmirante Hernán Montero, quien meses atrás encendió las alarmas al adjudicar a su país la soberanía de la boca oriental del estrecho durante una entrevista audiovisual.
El jefe comunal chileno fue categórico al señalar que la respuesta de Buenos Aires carece de la contundencia necesaria, argumentando que la declaración oficial debió ratificar explícitamente la soberanía total de Chile sobre las aguas y costas del Estrecho de Magallanes. Para el alcalde, el núcleo del conflicto radica en que dos altos mandos militares cuestionaron abiertamente el derecho internacional vigente, una falta que, según sus palabras, habría conllevado sanciones inmediatas si hubiese ocurrido en suelo chileno.
Finalmente, Radonich advirtió sobre la preocupante reiteración de estos discursos en un corto periodo de tiempo. Aseguró que el comunicado del Ejecutivo argentino no constituye una verdadera retractación respecto a la soberanía del área, sino un mero recordatorio de la vigencia de los límites territoriales, dejando espacio a la ambigüedad.